Ya han sido unas cuantas semanas de fotografías, aprendizajes y andaduras.
Mi cámara Fuji S5600, que tanto juego me ha dado hasta ahora, pasará en breve a ser posesión de Don Francisco Gregorio. Sé que sacará jugo al asunto, así que la dejo en buenas manos.
Éstos son las últimas historias contadas con ella en mis manos:
Desde ahora serán contadas por una Canon Eos 400D.
Y, extravirtualmente, por la Olympus O10.