Continuando con la tendencia de la semana anterior, traigo imágenes, éstas ya del 2009.
Advierto que alguna de las fotos puede herir la sensibilidad del más pintado, por si no quiere seguir mirando, pero quiero reseñar que todo forma parte de la realidad que existe y que elijo retratar.
Recomiendo ver las imágenes con la misma música con la que yo lo escribí: el disco de Anthony & the Johnsons – The crying light.
- Me pregunto cuándo el instinto elige esto y no otras cosas
- El retroback nos une
- Tus ojos hablan muerte
- Un campo fresco de Montejícar
- Un aire húmedo, calmo y vivo





tresky dijo:
Lunes, 23 Febrero 2009 a 12:57
Ya te lo comenté el otro día ..
la de Montejícar me incita a inspirar aire profundamente …
unpaulblog dijo:
Lunes, 23 Febrero 2009 a 2:02
Pues inspire usted
yo mientras correré al lado de los postes, robando horizonte junto a las nubes.
Blesos
Heredera Real de Gordillo Parapa y Marama Mariquilla dijo:
Lunes, 23 Febrero 2009 a 11:28
Yo he tenido la misma sensación, junto con un poco de melancolía y un recoger mis raíces más pa mí.
La de la muerte no he podido cargarla entera. He hecho un esfuerzo por verla en grande, y en cuanto cargó el ojo he tenido que cerrarla con una desazón inmediata, por lo que no puedo comentártela.
Las demás…ahhhhhhh….
J punto Marcos dijo:
Lunes, 02 Marzo 2009 a 8:25
En la foto de la muerte hay tres elementos que me fascinan. No es sólo una foto visceral que te revela un horror en el estómago, parecido al de las ejecuciones en antena3.
El ojo, la lengua y el trozo de carne. Los dos primeros expresan el instante último de la vida, el tiempo detenido por la fatalidad.
El ojo, de hecho, no me cuenta sólo la parte viva del animal, sino ternura, mucha ternura. Es un animal casero, cariñoso; la asociación es fácil. Yo tengo una gata, se llama Mosa.
La lengua con la que se lava la cara,
– qué presumido es Jimmy
está doblada y desplazada.
Y me fascina el trozo de carne. Me recuerda a cuando limpio un muslo de pollo.
El problema de todo esto es que yo como pollo.
Y es extraordinariamente improbable que aquel muslo o chuleta que masticaqué hace cinco horas no perteneciese a un animal que vivió y murió sufriendo demasiado.
Sufrir demasiado significa sufrir demasiado.
– porque todos hemos limpiado muslos de pollo, ¿verdad? -
Trato de explicar que soy un hijo de puta que come pollo y decide ignorar las diecinueve líneas anteriores a esta.
Y así con todo, más o menos.
La foto expresa conciencia, que no está mal.
unpaulblog dijo:
Lunes, 02 Marzo 2009 a 9:34
No te hagas malasangre, J.Marcos, por ahora el alma sensible y consciente está íntimamente ligada al paladar y al sustento.
Me has tenido un rato releyéndote con una media sonrisa y una reflexión entera.
Esa pieza de carne sobre el asfalto tiene una curiosidad. Si no tuviera el tono rojizo que le ha ligado al corazón alguna vez, podría pasar inadvertida entre la textura del sustrato. De hecho, si la foto fuese en blanco & negro, ¿acaso podría augurarse ese dolor, ya en el cuerpo, ya en el suelo?.
A mí, además, me atrae la pata: lánguida y grácil. Da una sensación de movimiento al conjunto, de postura del felino en el baile de la muerte, ya concluido. Es un impulso que empezó en un salto y terminó tras la puerta.
Alguna extraña circunstancia hizo que anoche, mientras hablaba con Eli, tú me escucharas sin oirnos. Gracias por tu comentario, y a ver cuándo te vienes
J punto Marcos dijo:
Martes, 03 Marzo 2009 a 11:13
“Me has tenido un rato releyéndote con una media sonrisa y una reflexión entera.”
. Era una bonita manera de compensarte.
Tú también, cariño
“Alguna extraña circunstancia hizo que anoche, mientras hablaba con Eli, tú me escucharas sin oirnos.”
¿Qué te hace pensar que no te oía?
alguien debería exigir ya que dejemos de usar el símbolo
en este post.
Wejersey que hace frío dijo:
Martes, 03 Marzo 2009 a 3:52
Buenos trabajos, como los de la nieve. Aquí especialmente, me ha gustado mucho la penúltima. Sí, la de Montejicar, por la composición y las tonalidades en juego. En cuanto a la del gato; has conseguido transmitirme un sentimiento feo… Pero de transmitir sentimientos se trata, ¿no?, y cuantos de ellos son oscuros y nos ocupan en esta era. Un abrazo.